Egipto: poco entusiasmo en las urnas
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Matías Zibell
BBC Mundo, El Cairo
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Las elecciones municipales en Egipto no suelen atraer la atención de la prensa internacional ni de la mayoría de los 80 millones de personas que viven en este país, pero este martes los comicios locales tenían un atractivo especial, aunque esto no se haya traducido en el número de votantes que asistieron a las urnas.
La crispación social por el aumento en los precios de los alimentos básicos, sumada a los incidentes que se produjeron en marzo en las colas de distribución del pan subsidiado, más la inusual huelga general de este domingo y el boicot a las elecciones del principal grupo de la oposición, la Hermandad Musulmana, hacían presagiar un día electoral complicado.
Pero si no hubiera sido por algunos carteles proselitistas en las paredes desgajadas de los edificios cairotas y por la presencia de policías en las puertas de escuelas reconvertidas en centros de votación, hubiera sido difícil descubrir que en la capital egipcia había una votación en marcha.
Debido al tradicional ausentismo que marca este tipo de comicios locales en Egipto, al atardecer del martes y sin datos oficiales era complicado atribuir la falta de entusiasmo a la costumbre o al llamado a no votar formulado por la Hermandad Musulmana.
El grupo islamista, que vio cómo sólo pasaban el filtro oficial 21 de los 10.000 candidatos que presentó para ocupar alguno de los 52.000 puestos que se ponían en juego en ayuntamientos y consejos municipales, ha comprobado que la táctica de presentar a sus miembros como políticos independientes ya no sirve para esquivar la prohibición que pesa sobre esa organización desde 1954.
"Yo no voy a votar porque estas elecciones son un fraude", le dijo a BBC Mundo Gamal, uno hombre de unos 50 años que tomaba un té cerca de un centro de votación.
"Además hay mucha violencia en las calles y el gobierno te mata en cualquier parte", dijo este egipcio haciendo referencia a los incidentes entre las fuerzas de seguridad y manifestantes que tuvieron lugar en la ciudad de Mahalla el pasado domingo.
Este martes, un joven de 15 años que había resultado herido durante esa jornada murió luego de una larga agonía.
En Mahalla funciona una planta textil que se ha vuelto un emblema en la lucha por mejores condiciones de trabajo.
Cuando los trabajadores anunciaron una huelga para el pasado domingo, sindicatos, partidos y organizaciones sociales opuestas al gobierno de Hosni Mubarak llamaron a una huelga general para el mismo día contra el aumento de la inflación en todo el país.
Este martes, un ex empleado estatal de 77 años llamado Mohamed le señaló a BBC Mundo antes de votar que "los precios han subido en Egipto y en todo el mundo, ese no es un problema particular de este gobierno".
El presidente Mubarak ha prometido aumentar los salarios y extender su programa de alimentos subsidiados a otros 15 millones de personas. Se estima que un tercio de la población vive debajo o apenas por encima de la línea de la pobreza, es decir, que no pueden o apenas logran gastar US$2 al día.
Tras la reforma
Según la agencia oficial de noticias MENA y el diario oficialista al-Gomhuria, el Partido Democrático Nacional del presidente ya habría obtenido el 70% de los 52.000 puestos en disputa, debido a que sus candidatos no tenían rivales.
Estas elecciones municipales también han cobrado importancia porque son las primeras que tienen lugar tras la reforma constitucional del año 2005, que obliga a los candidatos a la presidencia a contar con el apoyo de los funcionarios locales.
Cualquier político que quiera presentarse a las elecciones presidenciales requiere a partir de esta reforma del apoyo de al menos 140 concejales.
Los próximos comicios para jefe de Estado serán en 2011, el mismo año que Mubarak cumpliría tres décadas en el poder.